"El bienestar de la humanidad, su paz y seguridad son inalcanzables a menos y hasta que su unidad sea firmemente establecida."

- Bahá'u'lláh

UNIDAD

Un sólo Dios, una sola Religión y la unidad de la Humanidad

En el corazón de nuestra creencia está la convicción de que la humanidad es una sola, con un destino común. Bahá’u’lláh nos enseña que hay un solo Dios, Quién de forma progresiva revela su voluntad a la humanidad. Cada una de las religiones traída por los mensajeros de Dios representa una estación sucesiva en el desarrollo espiritual de la humanidad. El destino de la humanidad es unirse, superando los prejuicios raciales, religiosos y sociales y así llegar a la paz duradera.

Unidad de la Humanidad

A través de la historia, Dios ha enviado Educadores Divinos para guiar a la humanidad

 

Bahá'u'lláh enseñó que la evolución existe en la religión así como existe en el desarrollo de la humanidad. Que Dios, el Todopoderoso Creador Único, Quien es infinito, incognoscible y sapientísimo, educa en forma progresiva a la raza humana por medio de sucesivas Manifestaciones divinas que aparecen periódicamente a travéz de la historia. Así han venido, de tiempo en tiempo, Krishna, Abraham, Moisés, Zoroastro, Buda, Jesús, Muhammad y, en esta época, el Báb y Bahá'u'lláh. Cada uno ha enseñado de acuerdo con las necesidades de la época en que apareció. Otros vendrán en el futuro para continuar guiando a la humanidad conforme a su estado de evolución.

 

 "Estos principios y leyes, estos sistemas poderosos y firmemente establecidos, han procedido de una única Fuente, y son los rayos de una única Luz. Que difieran unos de otros debe ser atribuido a los variables requerimientos de los tiempos en los cuales fueron promulgados." - Bahá'u'lláh

 

 

 

Unidad de la Humanidad

Los bahá’ís creen en la Unidad de la Humanidad

 

En la más reciente de las revelaciones en la gran cadena universal del ser, Bahá’u’lláh enseñó que el principio central de la Fe Bahá’í es la unidad de la humanidad – diciendo: “La tierra es un solo país, y la humanidad sus ciudadanos.” En consecuencia, los bahá’ís se consideran a sí mismos como ciudadanos del mundo, que trabajan por el establecimiento de la civilización humana universal basada en el amor, las virtudes espirituales y el deseo de todos los pueblos por la paz y la prosperidad 

 

¡Oh pueblos y linajes contendientes de la tierra! Dirigid vuestros rostros hacia la unidad y dejad que el fulgor de su luz brille sobre vosotros. Reuníos y, por amor a Dios, decidíos a extirpar todo lo que sea fuente de discordia entre vosotros. Entonces, el resplandor del gran Luminar del mundo envolverá a toda la tierra y sus habitantes llegarán a ser los ciudadanos de una sola ciudad y los ocupantes de un solo trono. – Bahá'u'lláh 

 

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